Ava Smith* Llegué a tiempo para la cena dejé mi bolso en uno de los muebles y enseguida el rico aroma a pasta inundó mis fosas nasales, me dirigí a la cocina tomé un poco de jugo e ingerí el líquido, la nana de Noah estaba cocinando ella se percató de mi presencia y dejo de mover la salsa. — ¿Dónde está Noah?— ¿Por qué no ha bajado a saludarme?— dije sin dejar de ver lo que se estaba cocinando. — Su padre vino en la tarde a buscarlo dijo que lo regresará el lunes por la tarde.— le di una mirada con algo de cansancio. — Ese idiota sabe que me molesta que se lleve al niño sin consultarlo antes conmigo, pero sé que lo hace para fastidiarme. —Entiendo— ¿Quiere que le sirva la cena? —Si por favor y añada otro plato a la mesa. —¿Vendrá alguien a cenar con usted señora? — Si, tú cenarás

