Suena mi teléfono, recordando que son las 7:30 de la mañana, el día más esperado por cualquier mujer, el día de eso boda. Salí de mi habitación, las chicas me tenían. preparado el desayuno, era algo bastante ligero. —Hoy no podrás comer mucho, si lo haces y con los nervios, podría hacerte daño —dijo Isabel. —Me matarán de hambre si. —No, simplemente tratamos que pases en un baño la primera noche de casada. Salí a ver cómo estaba todo y había quedado tal como lo imaginé. — ¿Cómo va el pastel? —Sara, sabes que toda la parte de comida yo estuve a cargo, el pastel ya está listo, dentro de poco lo traerán, al igual que el buffet y los bocadillos. —Creo que has sido la única que Isabel le ha cocinado para su boda —dijo Valentina. — ¿Por qué? Pensé que tenían más años de amistad. —Ls bo

