Llevé a Marisol hasta su casa, luego yo fui a la mía, la verdad me sorprendió el gesto de Sara, cuando la conocí no tenía esa misma actitud, pero me alegro que todo esto la haya hecho cambiar por su bien. Tras una hora, regresé hasta l a casa de Marisol. —Sabes, no creo que sea correcto haber tomado su lugar,al final de todo es una luna de miel. —Pero sabes que tu y yo nos amamos. —Pero de qué sirve, si nadie lo puede saber, son pocas las personas que saben de nuestra relación. —Todo es por seguridad, pero lo importante es que nos amemos, yo siempre cuidaré de ti, aunque llegues a ser una viejita arrugada y sin dientes. — ¿Que pretendes? —Yo no pretendo nada, no creas que esto fue planeado por mí, pero si hay alguna forma de recuperar nuestro amor, pues lo haré. Ella terminó de hac

