Lo que yo consideré que podría ser una semana larga, se convirtió en una semana bastante agradable, me demostraron lo que es tener una amistad desinteresada. El doctor revisó a Nathan y dijo que la herida estaba sanando bastante bien, así que decidimos es momento de regresar a GreenTown. La despedida fue algo difícil, pues solo nos estaríamos comunicando vía llamada. — ¿Ya no quieres irte de aquí? —pregunto Nathan. —La verdad, estar aquí me hizo olvidarme de todos los problemas, aprendí muchas cosas y ahora tengo más confianza de mí. —Me gusta lo que dices, sabes que tenemos un gran proyecto por delante y necesitas estar enfocada en esto. —Lo se. El vuelo no tardó tanto, pues Javier nos había enviado en su avión privado. — ¿Que haremos con el dinero? —pregunto Nathan. —Simplemente

