Háblame

1149 Palabras
Capitulo 13 — Por favor abre la puerta, háblame. Recostada en la puerta de Sarah en espera de una respuesta, no había dicho nada, solo se puso de pie y entro a su habitación. El golpe contra el suelo hizo que mis pensamientos y mi eterno monólogo interno se desvanecieran. — lo siento, necesitaba un poco de tiempo. — por favor, déjame explicarte. — déjame hablar por favor, en ese tiempo no éramos nada, Lark quería esperar a que te mejorarás antes de darme una respuesta — toma una pausa y suspira — ¿te gusta? — no me gusta, es tu novio. — no es mi novio, tal vez nunca lo fue. — lo fue y puede volver a serlo, no me gusta, lo prometo. — Jane, te conozco desde hace mucho tiempo, se que te gusta, ve por él y sean felices yo estaré bien — esboza una sonrisa — ¿lo prometes? — lo prometo, ahora ve, deja de perder tiempo. Busco mi celular y llamo a Lowen mientras salgo del apartamento de Sarah — para hablar con el mejor baterista del mundo marque uno. — vamos, es urgente, necesito que vengas por mi — llego en diez, ¡Lark me voy a ir sin ti te tardas mucho llorando en el baño! — se escucha su grito de fondo aunque se notaba su intento de apagar el micrófono — llego en diez. Esperó en la salida del edificio hasta que visualizo la camioneta negra de Lowen. — su transporte llegó — abre la puerta — creo que tendré que darte más de propina por tu rapidez. — ¿Sarah te sacó del apartamento?, puedes quedarte conmigo aunque ahorita me estoy quedando con mis padres ya que están remodelando mi apartamento. — no, tengo que hablarte de Lark. — ¿qué te hizo? — nada, bueno es que.. —––—————–— Me había quedado dormida en la habitación de invitados de la casa de Lowen o bueno de sus padres, me levanto temprano y me va a dejar a la casa de River para que pueda cocinar todo. — llegue temprano. — ¿traes tu disfraz? — demonios, sabia que algo se me olvidaba. — lo dejaste aquí, vamos se nos hace tarde. Entro a su apartamento, tenía todos los ingredientes listos, comenzamos a preparar cada uno de los platillos y los postres. — ¿crees qué le falta sal? — para serte sincero ya ni le siento sabor a la comida — se sienta en el suelo con la batidora en la mano — no falta mucho, vamos, aún tenemos que ir a ordenar todos los platillos. — ¿recuérdame por qué estudiamos esto? — porque nos apasiona o eso se supone, solo cocina. El tiempo se volvía corto cada vez faltaba menos y aún no terminamos de cocinar. Y para ser sincera no era lo que más me atormentaba. — ¿terminamos? — creo que si, hemos terminado. Nos sentamos en el suelo intentando descansar unos instantes, llamamos a Noah y a Lowen para que se lleven la comida en lo que nosotros nos ponemos los disfraces. — ¿a quién se le ocurrió esta estupida idea? — ¡a ti! — reniega River — pero tu no me detuviste, vamos ya es hora. — solo tenemos una hora y tenemos que ordenar los platos y componer el escenario. — yo me encargo del escenario. Mi corazón latía tan rápido que sentía que se iba a salir de mi pecho, Noah, Lowen y Lark ya estaban en el lugar porque tenían que hacer una prueba de sonido. Era el momento, es hoy o nunca. — sabes, no puedo hacer esto — intento huir al ver a Lark vestido de dios griego con la guitarra en sus manos — ¿a dónde crees qué vas? — River me sube a su hombro — Lowen me dijo que no te dejará escapar. — eres mi amigo, no el suyo, además cargo un vestido que parece sábana es peligroso que vaya en tu hombro. — tranquila, tu vestido cubre todo y por el mismo motivo de que eres mi amiga quiero ayudarte. River me deja sobre el escenario y Lowen deja a Lark sentando en la parte de enfrente. — no puedo hacer esto — le suplico a Noah cuando me da la guitarra — lastima, ya estamos aquí y tenemos el tiempo contado. — no es que no pueda decirle lo que siento el problema es que nunca he estado en un escenario, por favor no hagamos esto. Lowen y Noah ignoran mi petición y se colocan en sus lugares, River se sienta a la par de Lark. — ¿alguien me va a decir qué sucede? — silencio Lark — murmuró sin darme cuenta que el micrófono estaba encendido — ya lo entendí Jane, ya se que me odias y decidí darte tu espacio. Le hago una señal a Lowen para que comience a tocar, era mi turno, no me recordaba de los acordes de la canción que me aprendí un día antes. Lark comienza a cantar en espera que comience a tocar. — saben, en realidad no puedo hacer esto, él escribo someday yo no, no puedo hacer esto. Dejo la guitarra en su lugar y corro hacia el patio trasero en donde hay una banca de madera. — háblame Jane, no puedo leer tu mente. — no quiero quererte porque eres tú, fuiste el novio de mi amiga, tú eres el famoso, él que puede tener el mundo a sus pies. Lark se sienta frente a mi. — bueno, entonces creo que nunca pasará nada. Me toma de la cintura y me acerca a él toma un mechón de mi cabello y lo pone detrás de mi oreja, me coloca sobre sus piernas y se acerca cada vez más a mi. — dime que me detenga si no quieres nada Jane. — cállate y bésame. De inmediato obedece mi petición y roza sus labios con los míos, me junta más a él colocando su mano abajo de mi cintura y bensandome de manera desesperada, paso mis manos por su cabello. Nuestros labios danzan al mismo ritmo como si siempre hubieran estado esperando esto. — creo que deberíamos irnos de aquí. Me acerca más el para sentir el bulto evidente que está abajo del disfraz de dios griego. — no podemos irnos, no falta mucho. — entonces después de esto tu y yo nos vamos a mi casa. — ¿así qué tú eres él qué da las ordenes? — obviamente no Sash, tú eres la qué manda en esta relación. — creo que me puedo acostumbrar a esto. Me acerco nuevamente a él y lo besó, me podía acostumbrar a esto, la manera en cómo nuestros cuerpos se entienden y saben lo que quieren y necesitan.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR