Capitulo 13
— Por favor abre la puerta, háblame.
Recostada en la puerta de Sarah en espera de una respuesta, no había dicho nada, solo se puso de pie y entro a su habitación.
El golpe contra el suelo hizo que mis pensamientos y mi eterno monólogo interno se desvanecieran.
— lo siento, necesitaba un poco de tiempo.
— por favor, déjame explicarte.
— déjame hablar por favor, en ese tiempo no éramos nada, Lark quería esperar a que te mejorarás antes de darme una respuesta — toma una pausa y suspira — ¿te gusta?
— no me gusta, es tu novio.
— no es mi novio, tal vez nunca lo fue.
— lo fue y puede volver a serlo, no me gusta, lo prometo.
— Jane, te conozco desde hace mucho tiempo, se que te gusta, ve por él y sean felices yo estaré bien — esboza una sonrisa
— ¿lo prometes?
— lo prometo, ahora ve, deja de perder tiempo.
Busco mi celular y llamo a Lowen mientras salgo del apartamento de Sarah
— para hablar con el mejor baterista del mundo marque uno.
— vamos, es urgente, necesito que vengas por mi
— llego en diez, ¡Lark me voy a ir sin ti te tardas mucho llorando en el baño! — se escucha su grito de fondo aunque se notaba su intento de apagar el micrófono — llego en diez.
Esperó en la salida del edificio hasta que visualizo la camioneta negra de Lowen.
— su transporte llegó — abre la puerta
— creo que tendré que darte más de propina por tu rapidez.
— ¿Sarah te sacó del apartamento?, puedes quedarte conmigo aunque ahorita me estoy quedando con mis padres ya que están remodelando mi apartamento.
— no, tengo que hablarte de Lark.
— ¿qué te hizo?
— nada, bueno es que..
—––—————–—
Me había quedado dormida en la habitación de invitados de la casa de Lowen o bueno de sus padres, me levanto temprano y me va a dejar a la casa de River para que pueda cocinar todo.
— llegue temprano.
— ¿traes tu disfraz?
— demonios, sabia que algo se me olvidaba.
— lo dejaste aquí, vamos se nos hace tarde.
Entro a su apartamento, tenía todos los ingredientes listos, comenzamos a preparar cada uno de los platillos y los postres.
— ¿crees qué le falta sal?
— para serte sincero ya ni le siento sabor a la comida — se sienta en el suelo con la batidora en la mano
— no falta mucho, vamos, aún tenemos que ir a ordenar todos los platillos.
— ¿recuérdame por qué estudiamos esto?
— porque nos apasiona o eso se supone, solo cocina.
El tiempo se volvía corto cada vez faltaba menos y aún no terminamos de cocinar.
Y para ser sincera no era lo que más me atormentaba.
— ¿terminamos?
— creo que si, hemos terminado.
Nos sentamos en el suelo intentando descansar unos instantes, llamamos a Noah y a Lowen para que se lleven la comida en lo que nosotros nos ponemos los disfraces.
— ¿a quién se le ocurrió esta estupida idea?
— ¡a ti! — reniega River
— pero tu no me detuviste, vamos ya es hora.
— solo tenemos una hora y tenemos que ordenar los platos y componer el escenario.
— yo me encargo del escenario.
Mi corazón latía tan rápido que sentía que se iba a salir de mi pecho, Noah, Lowen y Lark ya estaban en el lugar porque tenían que hacer una prueba de sonido.
Era el momento, es hoy o nunca.
— sabes, no puedo hacer esto — intento huir al ver a Lark vestido de dios griego con la guitarra en sus manos
— ¿a dónde crees qué vas? — River me sube a su hombro — Lowen me dijo que no te dejará escapar.
— eres mi amigo, no el suyo, además cargo un vestido que parece sábana es peligroso que vaya en tu hombro.
— tranquila, tu vestido cubre todo y por el mismo motivo de que eres mi amiga quiero ayudarte.
River me deja sobre el escenario y Lowen deja a Lark sentando en la parte de enfrente.
— no puedo hacer esto — le suplico a Noah cuando me da la guitarra
— lastima, ya estamos aquí y tenemos el tiempo contado.
— no es que no pueda decirle lo que siento el problema es que nunca he estado en un escenario, por favor no hagamos esto.
Lowen y Noah ignoran mi petición y se colocan en sus lugares, River se sienta a la par de Lark.
— ¿alguien me va a decir qué sucede?
— silencio Lark — murmuró sin darme cuenta que el micrófono estaba encendido
— ya lo entendí Jane, ya se que me odias y decidí darte tu espacio.
Le hago una señal a Lowen para que comience a tocar, era mi turno, no me recordaba de los acordes de la canción que me aprendí un día antes.
Lark comienza a cantar en espera que comience a tocar.
— saben, en realidad no puedo hacer esto, él escribo someday yo no, no puedo hacer esto.
Dejo la guitarra en su lugar y corro hacia el patio trasero en donde hay una banca de madera.
— háblame Jane, no puedo leer tu mente.
— no quiero quererte porque eres tú, fuiste el novio de mi amiga, tú eres el famoso, él que puede tener el mundo a sus pies.
Lark se sienta frente a mi.
— bueno, entonces creo que nunca pasará nada.
Me toma de la cintura y me acerca a él toma un mechón de mi cabello y lo pone detrás de mi oreja, me coloca sobre sus piernas y se acerca cada vez más a mi.
— dime que me detenga si no quieres nada Jane.
— cállate y bésame.
De inmediato obedece mi petición y roza sus labios con los míos, me junta más a él colocando su mano abajo de mi cintura y bensandome de manera desesperada, paso mis manos por su cabello. Nuestros labios danzan al mismo ritmo como si siempre hubieran estado esperando esto.
— creo que deberíamos irnos de aquí.
Me acerca más el para sentir el bulto evidente que está abajo del disfraz de dios griego.
— no podemos irnos, no falta mucho.
— entonces después de esto tu y yo nos vamos a mi casa.
— ¿así qué tú eres él qué da las ordenes?
— obviamente no Sash, tú eres la qué manda en esta relación.
— creo que me puedo acostumbrar a esto.
Me acerco nuevamente a él y lo besó, me podía acostumbrar a esto, la manera en cómo nuestros cuerpos se entienden y saben lo que quieren y necesitan.