Capitulo 20
Los días habían pasado rápido y mi trabajo cuidando niños había comenzado y Lark tenia ensayos hasta tarde por lo que no habiamos paso tiempo juntos.
— Sarah, ¿donde estas?, es la segunda semana en que no apareces.
Corto la llamada para no seguir hablando con la contestadora de Sarah, no se había presentado desde que comenzamos a trabajar, primero fue una emergencia familiar, después una cita en el salón y por último tareas de la universidad.
— Jane, quiero galletas — la niña jala mi vestido
— ¡Jane, Liz rompió mi muñeco! — grita el niño
— ¿quieren galletas? — ambos asienten — vamos, si se sientan en la sala y ven su película sin pelear les doy galletas.
Ambos asienten y me ofrecen la mano para que caminemos juntos a la sala, se sientan en el sillón y pongo buscando a Nemo.
— Jane a Liz no le gusta buscando buscando Nemo porque la pone
triste — me dice el niño en susurro
— ¿te parece bien si pongo enredados?
El asiente y cambio la película, aunque siempre estuvieran peleando se notaba el cariño que se tenían después de todo eran hermanos.
Me dirijo a la gran cocina la cual tenía acabados en mármol, preparo la mezcla y meto al horno las galletas.
— ¡Jane, alguien busca en la puerta! — grita Liz
Salgo de la cocina, veo a los niños y me dirijo a la puerta.
— ¿qué haces aquí? — digo con emoción antes de saltar sobre Lark y enrollando mis piernas al rededor suya
— no sabía que me extrañabas tanto Sash — me da un beso
— obviamente te extraño mucho, ¿qué haces aquí?
— venía a...
— ¿él es tu novio Jane? — se acerca a mi Lizz y su hermanito
— ¿quienes son estas adorables criaturas? — Lark se agacha para poder saludarlos
— yo soy Edi y tengo siete, ella es mi hermana Lizz y tiene cinco.
— es un gusto, yo me llamó Lark, ¿les gusta que Jane y Sarah los cuiden? — esboza una sonrisa
— si, nos agrada Jane pero no conoces a ninguna Sarah — dice Edi
— ¿y Sarah? — me pregunta Lark
— solo he podido hablar con su buzón de voz — ruedo los ojos
— deberías venir con nosotros ya que Sarah te dejó — me acerca a él
— no puedo dejar mis responsabilidades solo porque Sarah también lo hizo.
— piénsalo, ¿si? — me da un beso en la frente — venía a despedirme, el vuelo sale en unas horas.
— pero, se supone que iban a irse en la noche — digo con la voz quebrada
— tenemos que estar antes ahí, quería verte.
Lo abrazó con fuerza y él hace lo mismo, toma mi barbilla y me besa.
— te voy a extrañar.
— yo también preciosa — me vuelve a dar un beso
— despídeme de Noah y Lowen por favor.
— lo haré, se quedaron llorando por no poder venir — le doy un último abrazo antes de que se vaya
Cierro la puerta y los niños vuelven a ver la película, saco las galletas del horno y me quedo un momento pensando en lo que Lark dijo.
— ¡Sarah, estoy en problemas algo le sucedió a los niños! — grito al escuchar que responde mi llamada
— ¿qué hiciste Jane? — dice preocupada
— es que... — piensa Jane — no puedo decírtelo necesito que vengas.
Sarah corta la llamada y no puedo retener la risa, estaba cansada, fastidiada y solo quería ir a Europa junto a los chicos.
Llevo las galletas a los niños y me siento para ver la película con ellos, Sarah no tarda en llegar, en su rostro se nota el miedo.
— ¿qué hiciste Jane? — grita Sarah
— irme a Europa con mi novio y mis amigos — me encojo de hombros
— ¿de qué hablas?, tenemos que trabajar Jane — rueda los ojos y cruza los brazos
— no Sarah, tu querías que tuviera este trabajo para alejarme de Lark, estoy cansada de esto.
— ¡Jane! — me grita desde la puerta pero no le prestó atención
Camino por la calle hasta llegar al apartamento, busco una maleta y la lleno con la ropa necesaria.
— ¿ya tomaron el avión? — llamo a Lowen
— estamos esperando aún, ¿por qué? — pregunta confundido
— me voy a ir con ustedes.
— Lark dejó tu boleto en el cajón de la izquierda y tranquila no le diré nada.
Corto la llamada y pido un Uber, por suerte no había trafico, en el camino llamé a mamá para poder hablarles sobre mi cambio de decisión después de eso apagó mi teléfono ya que Sarah no deja de llamar.
Bajo del auto y corro para dejar mi maleta y llegar hasta donde están ellos, era fácil distinguirlos, tres chicos con sudaderas negras y lentes de sol junto a una rubia dando vueltas con una taza de café en la mano.
Me acerco y le hablo desde la parte trasera del asiento en donde se encuentra Lark — ¿te tomarías una foto conmigo?, es que soy muy fan de tu banda
— ¿Jane? — voltea a verme confundido
— ¿aún está en pie la invitación?
— no tienes ni que preguntar — se levanta del asiento y me besa — no se que hubiera hecho si no hubieras venido.
— hubieras llorado por mi cada
noche — esbozo una sonrisa
— te extrañe mucho estas dos semanas Sash.
— yo también.