Sarah La vida daba muchas vueltas un día podía estar en un concierto y al otro puedes estar en un hospital psiquiatrico. Mi vida no había sido complicada nunca, mis padres se encargaron de eso, tenía todo planeado incluso con quien iba a casarme y tener hijos hasta que llegó él. Lark, un castaño de ojos azules que me hizo cambiar de parecer, su sonrisa cautivadora lo era todo. Jane no sabía ni quiénes eran y no tenía porqué hacerlo por el simple hecho de que siempre hemos tenido gustos distintos yo era agua y ella aceite y eso estaba bien porque eso no nos separaba. Había pasado mucho tiempo planeado todo desde que Jane se robo mi lugar, todo lo que había planeado se derrumbó en un instante. — Sarah es hora de tu medicamento. La torpe enfermera que me cuidaba todos los días pendient

