Subí corriendo las escaleras con destino a la habitación de Dereck y me topé con una escena bastante conmovedora. Lo menos que pensé era que Kiran estaría consolando a Dereck y engulléndolo de esa manera entre sus brazos. Quedé paralizada de la impresión y él se mostró incómodo. —Perdón por entrar sin tocar. ¿Podemos hablar a solas un momento? Salimos al pasillo y le conté todo lo que me dijo Max, aunque no él no se veía sorprendido. —¿Has estado comunicándote con él? —No. Ni siquiera sé cómo sabe mi número. —Tus hermanastros lo consiguieron, que lo averigüen ellos no es nada. —¿En serio te vas a poner con ataques de celos ahora? Es posible que Serrano venga para acá y tú estás pensando en cosas irrelevantes. —Solamente digo que no soporto a la gente cobarde; esos que se escudan det

