— Qué haces aquí me has asustado!— — Es que no puedo venir a ver a mi prometida acaso.— — Armand tu y yo no estamos prometidos, ni siquiera me estás cortejando— — Mmm... Para lo primero falta poco y lo segundo, no sabía que querías ser cortejada — — Se que no es correcto que te invite a entrar pero tampoco es como si hubiera alguien cerca para hundir más mi reputación si cabe.— Pasamos a la casa, le pido que tome asiento y busco algo para ofrecerle, encuentro una botella de licor, no sé si esto con el tiempo mejora o por el contrario se estropea. - Tengo esto, o agua del pozo, siento no poder ofrecer más pero las cosas no han estado marchando bien últimamente.- — No necesito nada, solo deseaba verte. Qué es lo que ha pasado en estas dos semanas?— No estoy segura de decírsel

