— No, su novia María me lo ha explicado muy bien... Te puedo asegurar que la cara que puse fue todavía peor que la tuya. Menuda sorpresa. Nunca lo hubiera imaginado. No pensé que a Martina pudieran gustarle a las chicas, mientras estuvimos saliendo nunca pude percibir esa inclinación suya: debía tenerla escondida muy hondo. — Bueno, igual pensó que como no tenía suerte con los hombres... — No, en serio, estábamos muy unidos, yo lo hubiera sabido. Es verdad que en alguna ocasión la vi bromear con alguna amiga de la pandilla e incluso, una vez, se dieron un beso con lengua delante de mí pero era pura provocación, estoy seguro. No era atracción. La verdad es que no me explico este salto a la acera de enfrente... —Más bien al medio de la calle, si es pansexual como tú dices... Los dos rier
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