¿Serán aceptables las segundas oportunidades?, no en todos los casos. Carter parece ser el mismo de antes, ese que amaba a Samantha y se desvivía por demostrárselo, a su manera. —Me alegra volverte a ver, no sabes todo lo que te he buscado. —¿Para qué? ¿No fue suficiente, aun sientes que merezco más humillaciones? —Esos meses lejos solo le sirvieron para entender la posición en la que vivía a lado de su esposo, privilegiada sí, pero sin real independencia o libertad. —No Sam, sé que fue un malentendido, tomemos a nuestra hija y volvamos a Chicago. Morgan aparece —¡buenas noches! —dice con la mandíbula apretada —adelante —lo invita a pasar y se interpone entre ambos. Sam toma su distancia —por favor, llevémoslo a conocer a Harper —dice Morgan viendo a Sam, con algo de complicidad, el

