Los principales medios recibieron información sobre lo que acontecía con uno de los padres afectados por el hospital y lo que llamaron una negligencia imperdonable, por suerte Koch tenía un equipo insuperable de relaciones públicas. El cual ejerció presión para que no se mencionara nada sobre industrias Koch, su apellido o nada relacionado con él. Pero Carter, que estaba en una situación crítica, ya no tenía el mismo peso que antes, pues Koch forzó a sus proveedores, clientes e inversionistas a abandonar el negocio, con la promesa de darles oportunidades mejores a su lado. Por supuesto, la mayoría acepto sin cuestionar el motivo del evidente complot en contra de la familia Mitchell. Y tampoco tenían muchas opciones, ya que Industrias Koch estaba en cualquier negocio, sus ramificacio

