Días después, mientras Morgan se encuentra trabajando, Wil, entra a su oficina y le comunica que Charles, uno de los abogados, quiere hablar con él. —Dile que más tarde yo paso a verlo. —Insistió, dijo que era algo personal, no sobre la empresa —recalca Wil. —De acuerdo, dame veinte minutos y lo envías. —Así lo hizo el asistente. —Buenas tardes, intentaré ser breve. Nos llegaron dos demandas, dirigidas a ti, una por asalto en contra de Carter Mitchell y la otra es una demanda para que sus hijas le sean entregadas. Morgan, que estaba relajado y sentado en su escritorio, resoplo, —ese hombre está actuando por un impulso erróneo. Puedes hacerme un favor, antes de que contestemos a esa demanda, dale una visita de cortesía. Explícale lo que sucederá en el momento en que yo me tome esto

