Su mano posa sobre mi muslo, siento su contacto mientras estoy mirando por la ventana del ómnibus el paisaje que me proporciona. Mi mente viaja a aquellos recuerdos tan dolorosos, aquel pasado tan feroz y tétrico que llevo en mis hombros, mientras observo con gracia la prominente y elegante bajada del sol pienso en como sería mi vida en estos momentos si yo no hubiera ido ultrajada... Quizás no tendría miedo, ni odio, ni sentiría asco por mi cuerpo, quizás mi vida hubiera sido diferente y ahora sería una adolescente feliz, con sueños mucho más grandes y dispuesta a darlo todo, con un fervor y amor por la vida totalmente diferente, pero no, no tengo nada de esto. Vivo con el miedo de que un día mi secreto salga a la luz y sientan lástima por mí, con solo pensar eso me enojo, me hierve la sa

