La decepción de Ludmila al leer aquella nota fue incluso mas fuerte que en el pasado, Franco la había decepcionado y no existía algún poder sobrenatural que la hiciera reconsiderar intentar de nuevo, si el había decidido hacer vanos sus intentos por comenzar de nuevo ella no le rogaria de nuevo, tenia el orgullo de un Salerno, imperturbable. —Me has decepcionado de nuevo, pero será la ultima vez pues no esperare nada de ti nunca más—Apretó la nota en sus manos para después hacerla pedazos con toda la rabia posible, observó el anillo que le había dejado y ella se vio tentada a lanzarlo, no quería nada que le recordara a él, pero no tuvo corazón para hacer algo como eso. Franco hasta ese momento abandonaba el hotel sin ver a su hermana, no haría el intento, solo esperaba que Ludmila acepta

