IGNACIO Lupita es una muchacha hermosa que no necesita de nada para lucir su bella, una simple sonrisa y ya está, pero Lili le cambió un poco el peinado y se ve radiante. — Ay, ya dinos si Lupita se me bien o no, Ignacio, ¡Cómo te tardas en responder! — Perdón Lili, es que estaba distraído, — no puedo decirle que me hipnotizó con su bella, conociéndola, se burlaría de mí e intentaría cualquier cosa con tal que de que debe a Marbella por Lupita — pero se ve muy linda. — Te lo dije, Lupita, te ves muy bien — ¿Nos vamos? — le preguntó — Me da mucha pena con usted, joven, quizá debería quedarme aquí, no quiero incomodar con mi presencia — expresa — Tú nunca incomodarías aunque te esforzaras por ello, anda, que ya estoy listo. La llevo al comedor en mis brazos, mientras Lili se en

