POV DE VIVIANNE. Después de firmar los papeles del divorcio que me envió Nikolai con un abogado que no conocía, decidí partir. Al llegar a casa de mi tía, mamá se queda sorprendida, no tenía idea de mí visita —Sorpresa—, abro mis brazos y la recibo. Ella me abraza con mucha fuerza, besa mi mejillas y chilla de la emoción. Me es inevitable no llorar, aunque mis lágrimas son por emoción, felicidad y todo lo que me produce estar después de tres meses junto a mi madre, también son de tristeza, dolor, decepción porque la primera vez que me enamoré y entregué mi corazón, aquel hombre lo destruyó —¡Te extrañé mucho, mami! —¡Y yo a ti mi bebé! —, mamá agarra mi rostro entre sus manos, con los ojos cristalizado me mira y sonríe —¿Y él? ¿Dónde está él? —, pregunta al tiempo que dirige la mirada h

