Punto de vista de Fabiano: No puedo creer que la tenga aquí, en mi cama desnuda. Me siento como un jodido niño en un juguetería, o como cuando hice mi primer negocio millonario en la empresa. Es solo que ese subidón se perdió al otro día, pero con Raina han pasado semanas y todavía no puedo dejarlo. Soy un adicto de ella. La beso en la boca con pasión, deleitándome con su sabor, con su lengua chocando contra la mía. Un gruñido sale desde el fondo de mi garganta cuando ella sube sus manos hasta mi pecho. Bajo a su cuello mordisqueando y lamiendo. No chupo con fuerza solo porque no quiero que mis hijos se lo ven y le pregunten qué le pasó. Sobre todo porque si Sienna lo escucha, va a empezar a atar cabos o a molestar. Y la necesito tranquilita. Tomo en mis manos sus pechos, pero aquí sí d

