Alex. El corazón me dio un violento vuelco, y me quedé inmóvil sobre el colchón. Me costaba respirar, y empecé a jadear cuando Luke se acercó a mí. - ¿A caso me tienes miedo...?- murmuró acariciándome la barbilla, cuando estuvo inclinado frente a mí. Mi respiración enloqueció, y sentí los dedos de Luke pasarme por el mentón para forzarme a mirarlo a los ojos. Y en ese momento por alguna razón, yo no pude apartar mis ojos de los suyos. - ¿Me escuchaste? Quiero que te quites el suéter- volvió a repetirme, y yo me quedé perplejo mirándolo como un niño. - Yo... Yo... No...- solté tartamudeando, pero Luke ignoró mis palabras y me despejó de mi suéter verde de un tirón, dejando mi torso desnudo para él. Me sonrojé por completo. - Cuando te diga que me obedezcas, lo haces- gruñó-. Ahora, a

