Paula. Enseguida que se hizo la medianoche y me dí cuenta de que todos en mi casa ya se habían ido a dormir, entré sigilosamente a mi dormitorio y cerré la puerta a mis espaldas antes de echarme en mi cama dispuesta a satisfacerme antes de dormir. Me desnude completita antes de tocarme, y después comencé a tocarme los pechos; los cuales no era tan grandes debido a que tenía dieciocho. Aún así ya no tenía complejos con ellos, y enseguida que comencé a apretarlos los pezones se me pusieron duros. Poco a poco me sentí más cachonda. Me recuerdo que no debo tardar mucho debido a que alguien me podría encontrar, así que enseguida de apretarme los pechos, me volví hacia mi alrededor, buscando cerca algo con lo que divertirme. Encontrándome con mi cepillo a un lado de mi mesita de noche, mismo q

