FLORENCIA Lucian movió sus manos sobre la mesa poniendo nerviosos a sus hermanos quienes podían observar la inquietud en los ojos del italiano. Había algo que le causaba malestar, una sensación hueca en el estómago que le volvía loco porque era poco controlable y no podía arreglarlo. No le gustaba nada que no tuviera una solución y si desconocía lo que pasaba por la cabeza de Contti era claro que era poco controlable. Sus ojos se quedaron fijos en el cuadro de su familia y sin poder evitar el pensamiento de haber fallado llegó a su cabeza. No solo era el hecho de que Ludmila estuviera embarazada sin estar casada siendo ellos una familia toscana tradicional, si no el hecho del padre de ese niño. Lucian sabía que los clanes iban a pedirle respuestas y él por primera vez en mucho tiempo no

