Meses antes.... Una pelinegra entro a la oficina del director del penal de alta seguridad de Seúl con un maletín en su mano izquierda. — Buenas tardes señor Yoo —Saludó la mujer mirándolo a través de los lentes negros. — Buenas tardes señorita —Contestó el hombre — ¿necesita algo? — En sus labios rojos se formo una sonrisa, se acercó y puso el maletín sobre el escritorio. — De hecho...—Dijo abriendo el maletín dejando ver varios billetes de $100 dentro. El hombre miro embobado todo el dinero y llevo una mano pero antes de poder tocarlo ella lo había cerrado. — ¿Entonces...me ayudará? — — Digame ¿en que le sirvo? — — Así me gusta...—La pelinegra tomo asiento, cruzando las piernas —...lo que tiene que hacer es...— ***•••*** El hombre con la cicatriz en su mejilla entro al pequ

