DongHae abrió los ojos, parpadeando rápidamente para acostumbrarse a la luz. Miro a su alrededor dándose cuenta que se encontraba en un estacionamiento abandonado. — Al fin despiertas —Dijo Hyun Seung frente a él, mientras limpiaba su arma. — Sabes...siempre supe que eras un cobarde —DongHae habló frío —, pero vamos mantenerme atado...es definitivamente absurdo —Puso los ojos en blanco, unos segundos después apareció una sonrisa burlona — o acaso será que... ¿me tienes miedo? — — Jamás —Respondió con el ceño fruncido, se levanto y se acercó acariciando su mejilla —, no le temo a nada y menos a un cualquiera como tú —Agregó. — Ja...pero te encantaba tener sexo con este cualquiera ¿no? —Le dijo riendo — aunque no puedo decir lo mismo —El pelinaranja hizo una mueca de asco — dejar que

