¡Pronto seremos tres…! ¡Pronto seremos tres…! ¡Pronto seremos tres…! ¡Seremos tres…! En la mente de Leonardo solo podía repetirse aquellas palabras dichas por Sophia. La miró y miró el sobre una y otra vez intentando procesar la información. Intentando encontrar su voz. Pero le era imposible. Leonardo sentía el corazón latirle fuerte y emocionado dentro de su pecho, la felicidad de aquellas palabras se extendió a cada rincón de su cuerpo. No había palabras para describir lo que sentía en esos momentos. —¡Leonardo! —gritó Sophia ligeramente asustada al sentir como Leo la tomaba en sus brazos y la estrujaba contra su cuerpo. —¿¡Embarazados!? —exclamó y Sophia asintió. Las lágrimas corrieron por las mejillas del hombre y el corazón de Sophia se estremeció de ternura. Ella por un tiempo

