MARIANA Viernes. 6:00 PM. La mentira salió de mi boca con una fluidez que me asustó. - Es un retiro de integración, chicos —dije, metiendo mi pijama de seda (la bonita, no la de pingüinos) en la maleta de fin de semana—. En Valle de Bravo, todo el equipo de dirección va ya saben, team building, esas cosas corporativas aburridas. Damián me miró limándose una uña con sospecha. - ¿"Team building" con el Ogro? —preguntó—. ¿Qué van a hacer? ¿Construir una balsa con los huesos de los empleados despedidos? Me reí, tratando de que sonara natural. - Probablemente, pero es obligatorio y no voy a tener señal, ya saben cómo es, así que, si no contesto, no llamen a la policía. - Mmhh —Damián entrecerró los ojos—. Te llevas lencería de encaje para un retiro corporativo, inter

