-Tock tock. –Dice mamá mientras tocaba la puerta de la oficina de mi padre, y éste, absorto entre su periódico y su café n***o. -Pasa. –Cantó mi padre desde el otro lado. -¿Estás ocupado? –Pregunta mi madre asomando su cabeza por el diminuto espacio entre la puerta y el marco. -No realmente. –Alegó. -¿Qué sucede? -A Honey otra vez lo molestaron en el colegio. –Contó mi madre mientras me hacía señas para que pase. Me encontraba detrás de la puerta, llorando a moco tendido por que en el colegio me habían molestado otra vez. -Honey. –Suspiró él . Se levantó de su silla y caminó hasta la puerta. Pasó a través de ella, y me miró fijamente a los ojos y se arrodilló para secarme las lágrimas. -¿Por qué lloras por cosas como ésas? –Susurró. -Dijo que ya no quiere ir más al colegio. –Inter

