Sorpréndeme, mi reina. -digo sentándome
-Con gusto mi rey. -dice sentándose en un rincón del escritorio para luego cubrir el arma con la tela de su vestido
*Toc, toc, toc*
-Adelante. -digo con una sonrisa de malicia
-Neels diles a tus estúpidos guardias que me suelten. -dice chillando molesta mientras que los guardias la traen a la fuerza
-Muchachos. -digo mirándola para luego ver como la sueltan y se retiran
-Idiotas. -acomodando su falda súper corta y su camisa que mostraba sus pechos operados
-¿Qué quieres, Clara? -digo sin ganas de lidiar con ella
-Así recibes a tu amante. -dice con una sonrisa pícara
-Dejaste de ser mi amante hace mucho tiempo. ¿Acaso tienes pérdida de memoria? -digo mirándola con asco
-Podemos volver a repetir eso, como los viejos tiempos... -dice desabrochando algunos botones de su camisa
-No gracias no cometo ese error dos veces. -digo mirándola serio
-Vamos sé que te encantaba follarme. -dice lamiendo sus labios
-En ese tiempo fui bastante idiota por haberte follado, pero ahora que estoy más maduro puedo decirle que no cometo los errores dos veces aparte porque te querría follar cuando tengo a mí reina. -digo con una sonrisa mirando a Alissa
-Vamos esa perra asquerosa ni se compara conmigo. -dice mirando a Alissa con asco
-Querida tu sólo eres una perra a la cual sólo follan todos. -dice bajándose del escritorio
-La única perra eres tú que de seguro fue rescatada por Neels. -dice roja de la furia
-No todas somos perras plásticas que se regalan a los hombres para tener un poco de dinero. -dice con una sonrisa de malicia
-Neels, dile algo. -dice chillando para luego mirarme
-Tienes razón Alissa. -digo con una sonrisa
La rubia plástica la mira con odio y se acerca a Alissa para intentar pegarle, pero mi chica es más rápida y le dispara en la cabeza salpicando toda su cara con sangre de la rubia plástica, pero eso no le importó de lo más mínimo y sonrió con malicia, yo sólo la mire con asombro y le aplaudí.
-Mi rey es mío y de nadie más. -dice gruñendo para luego mirarme con una sonrisa
-Soy todo tuyo amor, así como tu mía. -digo levándome de la silla para sacar un pañuelo del escritorio y limpiar su cara con sangre
-Soy tuya amor mío. -dice agarrando mi camisa para luego comenzar luego comenzar un beso brusco y hambriento por parte de ella que luego fue correspondido por parte mía comenzando una guerra de besos para luego separarnos por falta de aire
-Quiero que me toques Neels. -dice sacándose el vestido y este cae al piso para luego ver como tira todo del escritorio y se sube arriba de el para luego acostarse
-Con gusto mi reina. -digo Con una sonrisa sacándome la camisa para luego de eso agarrar sus piernas y arrastrarla hasta mi quedando muy cerca de mi pantalón del cual se podía ver la gran erección que tenía pero decidí ir lento y primero probar esos pechos que se encontraban ya desnudos entonces sin más me acerque a uno de ellos y comencé a lamerlo y chuparla mientras que masajeaba el otro, ella por su parte sólo gemía y me pedía más algo que yo acepte con gusto y decidí subir el nivel un poco y bajar a ropa interior color n***o arrancándola para luego acomodarme entre sus piernas y comenzar a chupar y lamer su rico coño que al poco tiempo se terminó viniendo en mi boca y yo con gusto me di el placer de probar su todos sus jugos intimos.
-¡OH Neels! -dice gimiendo en alto
-Gime para mí, amor. -digo para luego de eso desabrocharme el pantalón y bajármelo junto con el bóxer para agarrar mi amigo y entrar en ella por completo
-¡Ahh, ahh quiero más Neels! -dice arqueando su espalda mientras gime
-Ohh amor mío eres tan estrecha. -digo gimiendo para luego aumentar la velocidad de las embestidas causando que la pieza se llenara de gemidos por parte de ella que luego de unos segundos termínanos viniendo los dos. Me subí el bóxer junto con mis pantalones para acercarme a ella y alzarla en mis brazos cargándola hasta mi cuarto para ver como cerraba sus ojos de apoco.
-Eres genial amor. -dice algo cansada quedando dormida completamente
-Serás mi reina amor mío. -digo con una sonrisa para entrar a mí cuarto y acostarla en la fina cama para luego agarrar las sábanas y taparla así no pesca ningún resfriado. Salí de la habitación en busca de mi guardia de confianza que se encontraba en la sala.
-Leonardo necesito algo. -digo mirándolo serio
-Si señor, dígame que necesita. -dice parándose firme para luego mirarme
-La reina de la mafia ya está aquí y quiero que de ahora en adelante te encargues de su protección como si fuera tu vida. -digo hablando en serio
-Está bien señor. -dice captando todo lo que le decía
-Otra cosa, quiero que prepares la reunión en donde presentaré mi reina. -digo mirándolo para luego de eso volver a mí cuarto para ver cómo se encontraba mi chica
*Sonido de llamada*
Saco el celular de bolsillo del pantalón para atender la llamada sin dejar de caminar hacia el cuarto-Aarón, ¿qué sucede? -dije extrañado por su pregunta, pero sin dejar de sonar frío
-Hermano investigué tu chica y resulta ser que es nieta de un mafioso de aquí de Italia. -dice sin más
-Primero, ¿qué haces investigando mi chica? Segundo, ¿cómo es eso de que dices? -digo sin entender lo que me decía
-Lo que pasó fue que su abuelo me debe dinero entonces los guardias me pasaron toda su información y encontré en una parte que dice que tu chica es nieta de él... -dice para luego quedarse callado esperando mi respuesta
-Mi chica está aquí en mi casa y ya pronto la haré oficialmente la reina de la mafia, pero quiero pedirte que investigues más sobre su vida si puedes... -digo apoyándome en la pared
-Sí, claro hermano yo investigare más, te llamaba sólo para informarte eso... -dice para luego de eso quedarse callado y pude escuchar algunos gemidos
-Como veo estas ocupado te contaré la llamada, adiós. -digo para luego de eso cortar la llamada y entrar a la habitación
-Me dejaste sola. -dice apoyada el respaldar con su cabello atado haciendo puchero
-Lo siento amor, tenía que hacer algo. -digo acercándome a la cama
-Está bien no importa... -dice con una bella sonrisa para luego subirse arriba mío, admito que de no ser porque la cama es súper grande nos podríamos haber caído
-Tengo una reunión de mafiosos está noche y me pregunto si la reina quiere ir conmigo. -digo apretando sus nalgas ya que, se encontraba a un desnuda mientras la miraba a la cara
-Si quiero, pero no tengo mi ropa. -dice para luego darme un pico y morder mi labio
-En la otra habitación tengo todo lo que necesitas. -digo sin dejar de mirarla
-Quería pedirte algo. -dice poniendo sus manos en mi cabello para comenzar desordenarlo
-¿Qué cosa amor mío? -digo escuchándola
-Quiero que borres los recuerdos que tengo sobre mí vida actual. -dice seria.