Neels:
Sabia que tarde o temprano la perdería pero no ahora, ella era muy importante para mi porque era mi consejera y única persona que entendía todo lo que sentía en todo momento y si ella muere yo ya estaré solitario otra vez.
Me acerco a ella y le doy un cálido abrazo haciendo que ella se sorrenda pero al poco tiempo me lo correspondió.
- Gracias por todo este tiempo estar conmigo.- digo abrazándola-
Ella corta el abrazo y puedo ver como sonríe y una lagrimas cae por su mejilla.
- Nunca me arrepentí de haberte tenido por mas que sabría la vida que te tocaría.- sonríe-
Mi madre siempre fue bella pero con su sonrisa lo es aun mas.
- Soy un idiota que nunca le dijo a su madre cuanto la amaba ..- la miro triste.- pero te lo diré antes de que te vallas y me toque afrontar al mundo solo-
Ella me mira y puedo notar sus ojos brillo-so aguantando las ganas de llorar, pero es invalido porque las grimas caen por sus mejillas.
- Te amo hijo y quiero que nunca olvides eso- me dice-
Siempre fui un hombre frió y serio pero esta vez pude sentir mi corazón doler porque sabia que algo importante en mi vida se iría para siempre.
- Siempre recuerdo cada una de tus palabras- la miro- porque siempre me terminan dando una enseñanza sobre la vida.-
la verdad es que mi madre siempre fue muy sabia y sus palabras me terminaban marcando pequeños momentos de la vida, y de ellos aprendía.
- Pero tengo una pregunta para ti ..- la miro a los ojos.- ¿Fuiste feliz alguna vez? - esas palabras salen de mi boca sin mas.-
La verdad es que me preguntaba si ella fue feliz alguna vez en la vida o le toco sufrir como a muchos.
Veo como ella me mira un poco sorprendida por la pregunta.
- Todos merecemos la felicidad en estas vida Neels ..- dice segura.- fui feliz cuando te tuve a ti.
Sentí como el mundo se caía encima cuando dijo esas palabras porque sabia perfectamente que la perdería y para siempre. Una lagrima se me cae y ella pasa su mano por mi mejilla y limpia.
-Te amo mamá .. - digo con voz rota y la abrazo sin pensarlo-
Y se queda en silencio tratando de aguantar las lagrimas y ahí todo se vuelve borroso y caigo en la oscuridad. Abro los ojos y ahí me levanto de golpe observando mi habitación.
- Solo fue un maldito sueño Neels.- digo gruñendo-
Decidí levantarme de la cama y higienizarme para ir a la empresa, ya que luego de ese sueño no podría seguir durmiendo. Salgo del baño, uno diez minutos después, ya preparando, pero si antes sacar un arma de la mesita de luz y guardarla atrás de mi pantalón.
-Ahora si estamos listos. - digo en mi mente para sonreír y salir por la puerta-
Camino por los largos pasillos hasta llegar a la cocina y encontrarme a mi ama de llaves.
- Hola.- digo para ver como ella se da vuelta y me sonríe-
Nunca llegue a entender como pude ser que siga con esa alegría después de todo lo que paso.
Hace tres años, dejaron los cadáveres de los hijos de mi ama de llaves en la puerta de mi casa, solo por intentar asustarme, pero eso solo logro que mi furia se desatara, termine matando alrededor de treinta sicarios y narcos para encontrar a las personas que le quitaron la vida a esos niños. Después de eso, me sorprende que ella siga sonriendo aun, supongo que quería seguir por sus hijos.
- Hola joven, ¿Como amaneció hoy? - pregunta curiosa-
Suspiro, recordando el maldito sueño que tuve.
- Amanecí genial- digo sonriendo. se notaba que estaba mintiendo, pero no tenia ganas de hablar sobre ese tema-
- Me alegro joven- contesta, no muy convencida-
-¿Ya esta mi desayuno? - pregunto, solo para cortar el silencio incomodo que se genero-
Ella me mira y asiente, para proseguir a dejar todo preparado en la mesa y retirarse.
* 4 minutos después. *
Habia terminado de desayunar y decidí partir hacia mis empresas, ya que supuse que me encontraría con mucho trabajo.
Luego de salir de mi mansión, ne dirigí a mi lamborghini n***o para entrar y conducir hasta la compañía.
* 5 minutos mas tarde. *
Me encuentro entrando a mi empresa, donde todos mis empleados reciben con respeto.
- Fernanda, ¿Tienes algo para mi? - pregunto serio, esperando su respuesta-
Ella me mira e inmediatamente, saca su agenda para decirme:
- Si señor, dentro de una hora tiene una entrevista con la señorita Alissa-
Asiento y me doy la vuelta para dirigirme a mi oficina, quería llegar ya.
Una vez que entre a mi despacho, me senté en la silla de cuero y me dispuse a trabajar.
Una hora mas tarde, alguien toco mi puerta.
- Señor, la señorita Alissa, ya se encuentra aquí- era Fernanda, que mi respuesta mientras dejaba unos papeles en mi escritorio-
- Déjala pasar -digo serio-
Asiente, para ver como entra una chica con una cabellera rubia, ojos hermosos, no muy alta pero, con un cuerpo que me encantaría follar en este mismo momento.
- Puedes sentarte- no deje de mirarla fijamente-
Ella asiente, obviamente dudosa que aceptar mi ofrecimiento, pero es demasiado educada para rechazarlo; solo dice, muy nerviosa:
- Hola señor- Yo solo pude pensar en cuanto me gustaría ser esa silla-
- Supongo que ya puedes empezar- sugiero mirándola sin importancia-
,, eso me repito a mi mismo una y otra vez.
- Si, disculpe señor- su voz suena mas calmada. Saca su celular y una libreta para preparar todo-