Maria Eduarda Santos Horas antes... — ¡Madu, estás hermosa! — exclama Ewellin cuando la estilista termina de arreglarme el cabello. Me miro en el espejo varias veces viendo cómo mi cabello quedó hermoso con una excelente hidratación que la profesional de belleza hizo. Realmente logró convertirme en un espectáculo, ni siquiera puedo creer cómo un buen maquillaje y un vestido pueden transformar a una mujer. Me levanto de la silla para mirar en el gran espejo que tengo a mi lado porque en este no puedo observarme de cuerpo entero. Mi reflejo en el espejo revela a una mujer totalmente diferente de lo que soy. Mis bucles están bien definidos y caen en cascada sobre mis hombros, añadiendo un toque de sensualidad a mi apariencia. Cada bucle parece haber sido arreglado para alcanzar el equili

