Thomas Ricci — Tom... — Laya llama mi nombre con su voz melosa y coloca su mano en mi muslo y comienza a acariciarme. — Echo de menos poder tener sexo aquí, sabes que hace tiempo que no estamos juntos y realmente estoy sintiendo mucha nostalgia de ti. Respiro pesadamente y digo: — Laya, realmente no tengo ganas de tener sexo contigo ahora. — quito su mano de mi muslo y Laya me mira entristecida. — Sé que no tienes ganas, pero Felicia me dijo antes de ir a la oficina que extraña vernos en acción e incluso está loca por participar. — Laya habla y mira a la mujer a nuestro lado que estuvo observando la conversación todo el tiempo. — Thomas, realmente estoy sintiendo mucho tu falta, incluso hoy vine a la discoteca solo para encontrarme contigo. Pues quiero ver al gran Thomas Ricci en acci

