Maria Eduarda Santos Minutos antes... Tan pronto como entro en la discoteca, encuentro los ojos ardientes de Laya mirándome como si quisiera matarme. Esa mujer ni tan siquiera esconde el disgusto que siente al mirarme, la manera en que tuerce los labios muestra claramente que para ella, yo nunca debería haber estado ni siquiera en esa banqueta esperando para intentar conseguir una vacante. Y para empeorar la situación, ella será mi gerente y estará encargada de mostrarme todo el trabajo aquí en la discoteca, y solo imaginarlo hace que todo mi cuerpo se estremezca. Debido a mis últimas experiencias profesionales, sé muy bien que cuando a alguien no le gustamos, hacen lo imposible para perjudicarnos. Y creo que con esta Laya Fischer no será diferente, en mi primer error, hará todo lo p

