Maria Eduarda Santos — Laya, ¿quién te autorizó a entrar aquí así? — preguntó Thomas enojado. Laya me fulmina con la mirada y luego mira a Thomas, está claro que entendió muy bien lo que estaba pasando aquí. — Thomas, necesito hablar contigo con urgencia. — dice acercándose a él. — Sabes que llamé a Eduarda y Ewellin para conversar. — él responde. Laya asiente con la cabeza. — Lo sé, pero Ewellin ya bajó, así que pensé que estabas solo. Sin contar que necesito pasarte algunos informes. — Laya se justifica una vez más y me mira. — Eduarda, me alegra tu promoción, será interesante encontrarte todos los días en el Área VIP, te deseo éxito. — Laya sonríe falsamente, intentando disimular su irritación por mi promoción. Sonrío de vuelta y digo: — Gracias, Laya. Sr. Ricci, ya me voy, y un

