Un suspiro salio de mis labios, odiaba ser tan débil. Me sentí tan impotente, un adolescente con las hormonas alborotadas que por alguna extraña razón estaba obsesionado conmigo, me estaba volviendo loco. El timbre de mi departamento hizo eco por todo el lugar. Trague saliva ytrate de calmar a mi alocado corazón; no necesito tener este o algún estúpido sentimiento por él, no es la persona que creía. Me levante y abrí la puerta. Mi cuerpo se heló al ver a Simon de pie frente a mi. - ¿Simón? —Pregunte como idiota - ¿q-qué estás haciendo aquí? - - Yo me tomo la libertad de venir para que cenemos juntos —Contesto con una sonrisa, mostrando un par de bolsas con comida. - ¿me invitaras a pasar? - - ¿Eh? Claro ... pasa —Me hice a un lado y lo deje entrar. Me acerque a la entrada y mire el pa

