Capítulo 19-2

1762 Palabras

Así se lo explicó en su día a Marius, "Poseo más dinero del que jamás necesitaré, y esta gente empobrecida tiene poco o nada. ¿Seguiré mendigando cuando acabe el a***e? Mi respuesta es sí. No hay justificación para que los ricos lleven una vida fácil y libre de deudas mientras otras almas lamentables luchan por proporcionar productos básicos a sus familias. Toda mi riqueza no se gastará en una vida". Con su nombramiento como magistrado adjunto, dejó de mendigar. Rostand tiró de las riendas y el carro se alejó calle arriba hacia el patio del albañil, atravesó sus puertas y se dirigió al taller de Bruno, situado en un rincón apartado. Marius bajó de un salto y llamó, "¡Bruno! ¿Hay alguien ahí?" Salió un hombre bajo y corpulento con un delantal de cuero. "Señorito Marius, buenos días a us

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR