Gina retomó su vida habitual. Todo estaba lleno de tranquilidad y paz. En cuanto a Yvette Lian, ella pasaba muy ocupada todo el día, pero amaba su trabajo. Gina también pasaba muy ajetreada durante las 24 horas de día, al menos eso era lo que ella creía. Al levantarse por la mañana, desde muy temprano, llevaba a su pequeña a la escuela. Después tenía que ir al hospital Everbright. En la tarde debía ir a recoger a Rainy. Y en la noche repasaba las lecciones de la escuela con su hija para después finalmente irse a dormir. Todos los días pasaba muy ocupada, yendo y viniendo a esos lugares, entre la escuela, el trabajo y la casa. Aunque esta faena podía resultar aburrida, era muy gratificante. El día de hoy, después de que Gina había terminado una cirugía menor, salió del quirófano

