Erior. Inhaló y exhaló tantas veces como puedo. Mark me mira desde la puerta, con esa mirada de superioridad que lo caracteriza cada que suele creer tener la razón. —¿No vas a decir nada? —es lo único que se me ocurre agregar al momento incómodo que estoy viviendo. Carraspea un poco antes de caminar en dirección a la cama y tomar asiento en ella. —Bien. En primera, no le diré nada a mamá... —Suspiro, porque lo primero que pensé que haría sería ir de boca floja con nuestra madre, que suerte. —Pero, porque siempre va a haberlo creeme. "Quiero que tengas claro que no somos unos niños y que tanto tú, como yo, no es que tengamos una buena y larga experiencia amorosa... —Lo miro sin comprender y de inmediato se explica. —Yo me enamoré de Sully a muy temprana edad y tú de ya sabes quién, a

