Abro los ojos lentamente, acostumbrándome a la potente luz de la habitación —mmmmm— pestañeo varias veces y la persona que está sentada junto a mí, es a la que menos creí ver, pero que me alegra que me esté acompañando en estos momentos —Hola Val— me dice cuando termino de despertar, unas ojeras prominentes lo acompañan y yo le sonrío un poco —hola, hola, Alex, ¿Qué paso? ¿ya terminó todo? — asiente sin quitarme la vista de encima, sus ojos negros brillan y muevo un poco mi cabeza hacia los lados —terminó Val, te hemos salvado, o eso esperamos— dice en tono esperanzado, yo también espero que sea cierto, asiento un poco con la cabeza —tal vez aun no puedas moverte bien, pero es por la anestesia, estábamos muy preocupados por ti— lo miro fijamente, Alex se ve preocupado y aliviado —gra

