—La llaman la empresaria del año, Valentina Velázquez, la mexicana que trajo consultas gratis a hospitales de primera generación… — dicen mis compañeras entre risas, frunzo el ceño y les arrebato la revista, abro los ojos como platos al ver una enorme fotografía mía en la portada —¿de donde sacaron esto? — les pregunto mientras busco las páginas en donde está la entrevista, la cual, si recuerdo, pero no recuerdo que fuera para ninguna revista —estaba en tu escritorio esta mañana, alguien debió dejarla aquí, pero para esta hora ya eres toda una celebridad Val— dice Sabrina con una sonrisa, me dejo caer en mi silla, girando para que mi notoria vergüenza no se pueda ver, encuentro el artículo y me pongo a leerlo en mi mente —que emoción Val, nunca había tenido una amiga que saliera en un

