—¿Qué? — respondí molesta, pasando mi mano por el puente de mi nariz, no quería ser molestada por nadie, en estos momentos, la cabeza me duele horrible —oh, lo siento Val, solo quería saber si pensaste en lo que te pedí— abrí mis ojos como platos al escuchar quien me hablaba, mi corazón se estrujó, pero no respondí, no sabía si hacerlo o no, paso saliva y respiro agitadamente, pero no pude responder, mi voz no salió, quería hacerlo y no pude, mi voz se quedó trabada en mi garganta —si te decides, un auto pasará por ti en media hora, suerte, y espero puedas llegar a tiempo— colgó, me quedé paralizada en el asiento, no esperé para nada lo que me dijo, estaba sumamente nerviosa, «media hora, media hora» comencé a morder mis uñas, pensando en lo que haré ¿quiero hacerlo? ¿puedo hacerlo? «ser

