Cuando por fin hablamos con Jason, se mostró estoico como siempre. Hizo una mueca cuando su madre lo abrazó y pareció avergonzado cuando le dije lo orgulloso que estaba de su juego. Lisa esbozó una gran sonrisa cuando él la miró. —Sabes, casi superaste a Sneaky antes de que te salvara el trasero con esa atrapada. Tienes que lanzarla un poco más alto para darle una oportunidad al grandullón. Además, tienes que aprender a esquivar esos trenes de carga antes de lanzar. Pero buen trabajo. —Lo sé —respondió Jason con una expresión de total seriedad—. No pensé en cuánto afectaría la adrenalina a mi lanzamiento. Lo recordaré para la próxima vez. —Solo bromeaba —respondió Lisa, exasperada—. ¡Estuviste genial! ¡Ganaste tu primer partido! —Puedo hacerlo mejor —respondió Jason en voz baja—. ¿Quiz

