Venir al cementerio mientras llueve me incomoda mucho. No me gusta el ruido que hacen las gotas al chocar contra los paraguas, tampoco pisar los charcos que se hacen en la vereda, pero debo asegurarme de que el cuerpo de la tía Mili quedará en un lindo lugar, al lado de donde está el del tío Paulo. La tumba de mamá y papá también está en este cementerio, pero en otra zona. Ellos están uno encima del otro, por eso digo que es solo una tumba. Papá ama tanto a mamá que no podía su cuerpo descansar si no era encima. del de ella Empiezo a jugar con mis manos y Ophelia las toma entre las suyas para que me tranquilice. Sus lindos ojos azules como el cielo y las pecas sobre su nariz me distraen de lo incómodo que me siento. Ahora que se ha ido la última persona que me ayudó a crecer, no sé qué se

