Querida Meghan: Kelsey y Adam llegaron a donde estábamos nosotros. — ¿Debería llamar a los bomberos? —dijo Kelsey viendo la extraña fogata. —Esta vez no fui yo —añadió Adam. —Lo sé, si hubieras sido tú ya estaríamos muertos —respondió Kelsey. Reí. Jack puso su brazo alrededor de mis hombros y sonrió. Lo miré y él a mí. —Envidio su relación, chicos —habló Kelsey de nuevo. — ¿Por qué? Tú tienes a Adam. —Pues sí, pero Adam es Adam. — ¿Debería ofenderme? —preguntó Adam. —Jess, ya quemamos las cartas malditas, así que prométeme que no nos volveremos a separar. Pase lo que pase, prométeme que buscaremos una salida y solucionaremos. Prométeme que estarás siempre conmigo —susurró en mi oído. Miré sus hermosos ojos celestes llenos de esperanza. —Somos jóvenes para hablar de un 'por siem

