—¿Dónde estamos?.—pregunta Soeh y la luz le contestó:—Querida Soeh, estamos en el año antes que llegara tu nacimiento… te preguntarás ¿Por qué te traje aquí? Necesito que sepas algunas cosas, antes de que empieces a luchar en contra de quienes te quieren asesinar.
—Es una situación extraña, pero ya que estoy aquí, muéstrame y no olvides que debo regresar antes de que amanezca por qué si no la mansión se volverá un caos.—explicó Soeh, se veía serena y ya no tenía tanto miedo.
—Bueno, en el lugar donde vamos a entrar no pueden verte, ni escucharte. Así que no intentes nada, igual no puedes remediar el futuro.—dijo la luz, pero a Soeh no le parecía tener que llamarla por ese nombré, ya que algo le decía que no era el verdadero.
—!Oye¡ ¿Puedes decirme tu nombre? Es que me siento incómoda, llamándote luz.—preguntó Soeh, mientras que la brillante luz se intensificó, cuando empezó a reír.
—Me llamo Estrella y bueno, la verdad para mi también era un poco incómodo. Que siempre, que fueras a referir te hacía mi dijeras luz.—contestó la voz que ahora tenía un nombre.