Clare Después de tantas vueltas que le di a la idea de conocer a Sheryl finalmente, el día tan esperado llegó y con ellos los mismos nervios a flor de piel. Desde el primer intercambio de palabras que tuvimos no hemos parado de comunicarnos, la madre de Lyam se ha encargado de ello. Lo cual me gusta porque a su vez disipa las dudas que tuve en algún momento. Ciertamente, los nervios se presentan debido a que es la primera vez que la veré en persona, sin embargo, me siento cómoda con la idea. Es como un sentimiento difícil de explicar… Llegué hace algunas horas a la ciudad y ahora vamos de camino a la escuela a retirar a Sheryl. No llegué a tiempo para llevarla, pero al menos iré a verla cuando salga de clases. —¿Estás bien? —pregunta Laym a mi lado. Asiento besando su mejilla. —Más q

