Cuando entran mis hombres y la alzan para meterla en una bolsa, la sangre comienza a chorrear. Sin poder contenerme, miro a Nikolay, su mirada es oscura, sus pupilas están reactivas y no logro percibir lo que siente en estos momentos al verme actuar así. No más secretos Ailín, debes decirle, ya encontraréis una solución. Suspiro y ya no hay marcha atrás. -Necesito que sepas algo que puede cambiar nuestra relación. - su mirada es impenetrable. -¿Más secretos Ailín? - su voz oscura asusta, su ira es notoria, por eso antes de que mis hombres salgan les hablo. -No quiero a nadie aquí dentro. Vigilar desde los coches, nosotros tenemos que arreglar un asunto y mejor que nadie esté cerca por lo que pueda pasar. - asienten y salen a prisa. -¡Habla! - me grita. Bajo la

