Por fin hemos llegado a Rusia, ha sido el mejor viaje que he hecho en mi vida. Luego de volver con Ailín a la habitación del avión, volvimos a hacer el amor. En realidad no le he dado descanso. Ahora mismo puedo decir que estoy otra vez seco, es que el embarazo sí que la ha puesto cachonda. Quería tomarla una vez más, pero al acabar ella volvía a meterme mano y como todo un caballero no podía decirle que no. Si antes pensaba que era insaciable igual que yo, embarazada me supera. Tiene un ansia y una lujuria que asusta, pero no me quejo, al contrario estoy encantado y más de saber que es solo por mí. -Amor mañana quiero que vayamos a la clínica para ver cómo están los bebés. - le digo. -Me parece perfecto y tal vez ya nos digan el sexo si se dejan ver. - me dice emocionada

