Milo entró al cuarto y se sirvió una copa de whisky del minibar. No solía beber, pero sentía que lo necesitaba. -Tiene una hija.- dijo antes de que Liam pudiera decirle que estaba acompañado. -Y yo que creía que sólo tenía novio. Una hija ¿entendes?- repitió terminando un segundo vaso de whisky. -¿Qué le pasa a las mujeres de hoy, tu doctorcita con su familia perfecta te besa y Charly me da el mejor sexo de mi vida para luego echarme como un perro de su casa. - hablaba sin mirar a su amigo, se sentía defraudado. Por fin creía haber encontrado a alguien por quien valía la pena dejar su vida atrás y no había resultado como esperaba. Liam le sacó la botella con la que pretendía servirse un tercer vaso. -Tranquilo amigo, esta no es la solución y lo sabemos.- le dijo. Entonces Cloe s

