Susan Me separé de él al sentir mis mejillas completamente sonrojadas, había un grado de picardía en su mirada. —Está bien, cuando volvamos a la empresa, trabajaré el doble con lo de la apuesta. —No hablo de nada laboral Susan… empezaremos por hacer las cosas mejor, quiero que mi familia no tenga duda alguna de que en verdad tenemos una relación. Susan, romperemos esas tontas reglas que pusiste. —¿A qué te refieres? —Tenemos que ser más convincentes —él me sujetó del brazo acercándome hacia él—. Los besos, las muestras de cariños… todo debe ser más real. Su boca se acercó a la mía, sus labios rozaron con lentitud los míos. Y por unos cuantos segundos sentí como me faltó el aire. —Es momento de ir por la foto —susurré completamente nerviosa. —Iremos por las fotos Susan, iremos,

