-¡Amor!- estamos perfectos- le dijo por tercera vez- Alana a su esposo , en estos momentos estaban por retirarse a la mansión. Fueron demasiadas sorpresas para ella. Primero enterarse que su Padre habia regresado y que la mujer con la que se fue , era la madre de su esposo. No sabia como lidiar con aquella noticia. Eran demasiados sentimientos juntos. Si no fuera por su hermana Emma, no habria podido soportar aquel dolor. Habian recuerdos de niñas que aún seguian en su memoria. -El destino me unio a mi marido. pensó. -¿Qué piensa mi esposa?- pregunto este. -Amor, ¿Quiero ver a tu madre?- le contesto. -¡Estas segura!- le dijo. He atrasado esta conversación pero ya no puedo seguir así,- le dijo. Además , le debo estar viva y que nuestros bebes esten todavia dentro de mi vientre. Aunq

