Marena Mis suegros comenzaron a contarnos como estaba la señora y luego nos pidieron quedarnos con ella, no dudamos en aceptar ellos debian descansar un poco, siempre era difícil quedarte a dormir en un hospital. Santiago tomo mi mano y subimos hasta la habitación, el se negaba a dejarme en la sala de espera, segun el, mi lugar era a su lado y si a ella le molestaba no volveriamos, me parecía un poco precipitado, pues la señora habia tenido un infarto por mi culpa y ahora estaba aqui, en su habitación mientras ella me miraba con odio, Santiago estaba a su lado pero no decía nada, lo que hacia este lugar el más incómodo. -Señor Ivanov- una enfermera entro haciéndole ojitos a mi esposo pero el ni la miro- Tenemos los resultados de los estudios que pidio su madre, ¿Puede salir un momento p

